El perfil de mi padre


Alicia Orrego Spelucin

Escrito para la revista"Avances de Investigacion" No. 05 Instituto de Investigacion para el desarrollo "Antenor Orrego"


Tras un cuarto de siglo de ausencia fisica de esta America de su pasion, Antenor Orrego, sera siempre unio de los valores humanos, creador indiscutible y autentico en el campo del pensamiento.

La presencia de Antenor Orrego se destaca en nuestro horizonte literario con perfil herorico en un tono superlativo de bondad y de amor a todas las causas nobles. Citando frases del gran poeta Alcide Spelucin: " Espada biblica y antorcha revolucionaria!. He aqui sus blasones heraldicos si ahora fuera posible tenerlos".

Orrego, ha sido la hipotenisa en el triangulo admirable, formado con Haya de la Torre y Mariategui, con raices fecundas en el pueblo peruano.  Fue él quién comenzó a clamar justicia y regar la simiente, convergiendo, cada día, intelectuales y obreros hacia el centro de un mismo ideal, haciendo brotar raudales de luz en la vida de nuestro pueblo, pidiendo él mismo seguir al conductor  HAYA DE  LA TORRE en esta gran cruzada que comprometía a todos los hombres libres del Perú.

Pertenecía a la estirpe de los Montalvos, Martís y González Prada. Reveló e intuyó al creador más genial de la poesía hispanoamericana CESAR VALLEJO, aseverando -sin lugar a dudas- que sería uno de los poetas más geniales de la literatura universal. Además, Ciro Alegría, Macedonio de la Torre, Alcides Spelucin, Osear Imana, Juan José Lora, Nicanor de la Fuente, Francisco Xandóval, los hermanos Abraham y Felipe Arias Larreta, el Caricaturista Esquerre, etc. recibieron la sabiduría del Maestro.

Sus divagaciones filosóficas calaron profundamente sinnúmero de disciplinas, él nos enseñó lo que es verdadera ciencia, verdadero arte, verdadera política y lo que es más importante aún, nos enseñó a pensar sin imitaciones, como auténticos americanos, aquí en nuestro propio Continente como seres pensantes de nuestra propia realidad, nos instigó a encontrar nuestro camino, nuestro propio destino, nuestro Pueblo Continente.

Sería muy largo, exponer en un breve artículo sus innumerables facetas de escritor, filósofo, poeta, político, educador. Sabía alentar y corregir, no había en su voz ni en su gesto nada que contradiga la amplia y profunda luz de su espíritu que supo avizorar, por los caminos de la filosofía, el destino de América.

¿No son acaso estas ideas, enunciadas hace medio siglo, las que están tomando forma en el mundo latinoamericano de hoy?.